NUESTRO PODER INTERIOR

SIEMPRE USO MI PODER CON AMOR Y SABIDURÍA

Hola mis queridos, hermosos divinos, y generalizo con el masculino, sin embargo quiero que trascienda esta limitación de nuestro idioma y sepamos que me refiero a todos los sexos habidos y por haber... a todos los seres : ) 

Anoche, poco antes de dormirme, tuve una hermosa charla con mi compañero de almohada (el que no tiene cuatro patas y un abrigo de piel). Me encanta la palabra ALMOHADA. ¿No les parece una palabra mágica con su sílaba árabe y su H silenciosa? Es una palabra de nuestro idioma que me gusta. 
En fin...no es mi intención escribir un post sobre la palabra "almohada", sino sobre nuestro poder personal. 

El Poder Personal, como lo indica el término es un poder que todos tenemos dentro. Es nuestro libre albedrío y es nuestra manera de manejarnos en el mundo. 
Cuando hablo de poder personal, no tiene nada que ver con el poder político u económico ni el poder o control ejercido sobre otros. 
El poder personal es mi libertad de decisión sobre lo que pienso, sobre todo. Aunque me encierren en una jaula durante años, me torturen o me hagan pasar hambre etc...nunca otros tienen el poder sobre lo que yo elijo pensar. Conocemos tremendas historias que ilustran este poder; muchas personas que vivieron en campos de concentración nazi, presos políticos en nuestro propio país, Mandela en Sudáfrica...sobran ejemplos y evidencia de que el poder de nuestro pensamiento, y por ende, la fuerza y el apoyo que podemos darnos a nosotros mismos, nos pertenece y nadie puede robarnos esta parte nuestra. 
Nadie. Nunca. 

Ese poder que tenemos es enorme. Lo es todo, de hecho. 
Si podemos elegir qué pensamos, estamos eligiendo qué sentimos y cómo vivimos. Y esto está dentro de nosotros. 
Si, en cada momento, recordamos esto, podemos cambiar nuestras vidas de una manera insospechada. Tenemos el poder dentro de nosotros. Lo repito porque es tan importante saberlo y entender esto. Nadie más puede pensar por nosotros, nadie más puede hacernos sentir algo, nadie más puede disfrutar o sufrir por nosotros. 
Es nuestra elección porque es nuestro poder. 
Es fabuloso y es una responsabilidad. 
Con la responsabilidad viene el saber que podemos elegir y que podemos cambiar. La responsabilidad es saber en todo momento que soy yo misma la que elije mis pensamientos, la que elije cómo me siento (más allá de las emociones que surgen naturalmente: si pasa un colectivo al lado mío y sentí miedo, es natural. Mi elección está en que me quede enganchada a esa sensación de miedo o que la suelte. Como naturalmente hacen los bebés, que pasan del llanto a la risa en cuestión de segundos. Yo elijo si me aferro a la rabia, al rencor, a la tristeza, etc...), la que elije cómo reacciono y la que elije cómo actúo. 
Es mi responsabilidad y es mi poder. 
Los pensamientos que tenemos son una gran parte de este poder. Por eso decimos que la persona que cambia sus pensamientos cambia su vida. Es así. Es realmente muy simple. Nos han enseñado que la vida es complicada, pero no lo es en absoluto. Lo que doy recibo. Lo que pienso vuelve a mí en forma de experiencia. Simple y tal como es. 

¿Qué elijo pensar? ¿Cómo elijo reaccionar frente a situaciones/ personas que no me agradan? ¿Respondo a la agresión de otro? ¿Si llueve, creo que es un día "feo"? ¿Me critico en mi cabeza cuando me equivoco? ¿Pienso que no puedo cambiar? ¿Pienso que me va a ir bien o al contrario, que todo me sale mal?
Algunas preguntas que podemos hacernos para saber si estamos tomando decisiones que nos apoyan o decisiones que nos debilitan. No hay víctimas. Todos elegimos lo que sucede en nuestra mente. Esto no significa que no nos ayudemos los unos a los otros. Significa que es mucho más efectivo ayudar a otros sabiendo que ellos también tienen ese poder. Bien es sabido que no podemos ayudar a alguien que no se ayuda. 

Hoy los invito a tomar su poder. Elijan los pensamientos que realmente quieran, suelten las emociones negativas y actúen como los seres íntegros que son. 

Los quiero,

Claudia


coachclaudiaa@gmail.com 
Coaching de Vida /Cursos Louise Hay/ Reiki

¿DESORDEN O UNA OPORTUNIDAD?

SÉ QUE MI VIDA ES PERFECTA PARA MÍ TAL COMO ES EN ESTE MOMENTO


Hola mis queridos,


llevo dos días sin escribir y lo extraño. Antes de ayer tuve que madrugar para ir al médico y ayer me levanté a último momento para llegar a una cita importante...después, el día pareció pasar volando y cuando me quise acordar, ya era hora de acostarme para volver a madrugar hoy.


A veces, la vida puede ser más caótica o desordenada. 
Puede ser que las cosas parezcan estar patas para arriba, sin sentido ni orden. 
Personalmente, me gusta pensar que los momentos de desorden son una oportunidad de volver a ordenar las cosas de alguna manera que nos guste o nos convenga más. 


Es como cuando sacamos todo del placard, lo esparcimos encima de la cama , revisamos lo que usamos, lo que ya no, lo que queremos dar o tirar...y volvemos a acomodar lo que aún queremos guardar. 


Puede abrumarnos el ver todas las cosas fuera de su lugar, pero el proceso de decidir qué queremos hacer con cada cosa, soltar y deshacernos de lo que ya no sirve y soltar, es hacer lugar para lo nuevo. 
Si tengo un armario siempre repleto, no tengo sitio para que entren cosas nuevas. Limpiar y crear espacio es abrirnos a recibir. 
El proceso de limpieza también nos lleva a recordar momentos vividos, recuerdos de nuestro recorrido en este fascinante camino. Podemos rememorar, mirar hacia atrás, admirar cuanta felicidad y alegría hemos sentido, dar gracias, observar también los momentos difíciles que nos tocaron; soltar, fijarnos si necesitamos perdonar y soltar...soltar y soltar. 
Después de mirarlo durante un rato, dejamos el pasado donde está, con el corazón más liviano y fresco para seguir viviendo con entusiasmo. 


Después de una buena limpieza, estamos listas para volver a colocar las cosas que nos sirven; tal vez les encontremos un lugar nuevo que nos resulte más práctico, en cualquier caso, la intención es guardar sólo lo que nos hace bien
Es una hermosa sensación la de saber que estamos tomando decisiones beneficiosas para nosotros. 
Mientras acomodo lo que decidí conservar, puedo confiar en que mi decisión es la correcta para mí en este momento y me estoy quedando con exactamente lo que necesito ahora. 


Los invito a hacer una buena limpieza. Por qué no este fin de semana. Elijan un armario, dentro de casa o uno del alma, saquen todo, miren cada cosa, decidan si quieren seguir viviendo y utilizando cada prenda, cada herramienta, cada mecanismo. 


Limpien el armario, tiren con amor y vuelvan a colocar lo que sí les sirve con cariño y total confianza. 


¡Buena limpieza!


Los quiero


Claudia


coachclaudiaa@gmail.com
Coaching de Vida /Cursos Louise Hay/ Reiki

CRISIS DE SANACIÓN

SIEMPRE ESCUCHO LOS MENSAJES DE MI CUERPO CON AMOR


Hola mis queridos,


la crisis de sanación es lo que sucede cuando justamente estamos sanando y suceden cosas en nuestro cuerpo o en nuestras emociones que parecen indicar lo contrario. 


En cualquier sanación profunda, o simplemente, encarada desde un punto de vista holístico, suele haber crisis de sanación. Puede manifestarse bajo la forma de empeoramiento de los síntomas antes de la mejora, pueden surgir problemas o situaciones que creíamos solucionadas, puede que aflore gran cantidad de negatividad, de rabia o de tristeza de nuestro interior. 


Cuando empecé a practicar Reiki, tuve una crisis de sanación bastante importante. Me daban ataques de rabia fuertes. Recuerdo que llegué a torcer una llave en una cerradura porque no podía abrir...después miraba la llave y la verdad; me asusté. Además, y esto fue cuando dije que necesitaba tomar acción rápidamente, en un arrebato le di un chirlo en el brazo al que era mi pareja en aquel momento. Sobra decir que me sentí tremendamente avergonzada y dolida por este gesto mío. Sentí que yo era una bomba de relojería andante, lista para explotar a la menor contradicción. 
Lo que hice fue irme una semana a hacer terapia Primal con un terapeuta fantástico que tenía una casa donde uno se podía quedar mientras tenía sesiones con él. Fue una bendición. Salí de la ciudad, sané cosas que todavía me dolían, respiré aire puro, tomé sol... Además, seguí un ayuno y me di mucho Reiki claro.  


De la misma manera, lo que puede surgir son síntomas físicos. Tampoco hace falta asustarse. Lo que hago yo es consultar el libro de Louise Hay "Sana tu cuerpo", donde vienen las causas mentales de los síntomas físicos (he visto listas de estas causas mentales por internet, para los que no tienen el libro, aún así, lo recomiendo, es un tesoro y una herramienta muy poderosa), me fijo en lo que dice y me hago preguntas a ver qué es lo que no va. 
Además, hago las afirmaciones que corresponden para sanar y para cambiar los pensamientos que no me están haciendo bien. Por otro lado, reviso mis hábitos; ¿Estoy durmiendo poco o mal? ¿Necesito hacer más ejercicio? ¿Estoy comiendo bien? ¿Estoy bajo estrés de alguna forma? ¿Necesito cambiar algo en mi vida o decir que "no" a alguna situación o persona? Si hace falta hago cambios en esta área también. Además, podemos, por supuesto acudir al profesional de la salud que corresponda o que se elija. Y siempre tenemos la opción de ver a un terapeuta o coach que nos ayude a lidiar con las emociones y que nos pueda guiar. En mi caso, unas 4 o 5 sesiones me ayudaron a liberar mucho de lo que me dolía. No necesariamente hace falta empezar una larga terapia.


En cualquier caso, podemos enfrentar nuestro crecimiento de forma positiva aunque surja negatividad. Y cuando surge, felicítense, significa que están preparados para dar un paso enorme en su sanación, porque así es como se sana: sacando a la superficie y soltando. 


¡¡¡A sanar que son dos días!!!


Los quiero,


Claudia


coachclaudiaa@gmail.com 
Coaching de Vida /Cursos Louise Hay/ Reiki

CUANDO SUCEDE EL PERDÓN

HOY SUELTO EL RESENTIMIENTO. PERDONO A TODOS Y ME PERDONO A MÍ. SOY LIBRE.

Hola mis queridos, 


creo que anteriormente mencioné el tema del perdón y la importancia que tiene. Muchas personas ven el perdón como la absolución que da el cura al que se confiesa. El perdón del que yo hablo no tiene nada que ver con esto. Perdonar es liberarse. Cuando yo perdono yo me libero. De ahí que sea absolutamente imprescindible perdonar para sanar, para poder seguir adelante y para crecer. 


Ahora, una cosa es querer perdonar y otra hacerlo y sentirlo de verdad. 
El perdón es un trabajo fascinante y puede ser difícil porque justamente, no depende de nuestra mente consciente, sino que sucede cuando una está lista y esto no está en nuestras manos. Lo que sí podemos hacer, por supuesto, y lo que sí está en nuestro poder es estar dispuestos a perdonar. Podemos decidir perdonar. Podemos repetir que estamos perdonando. Trabajar para perdonar y, en algún momento, el perdón sucede. 


Supongo que a cada persona le llega de una manera, la "señal" de que perdonó.
A mí me llega a través de mis sueños, y anoche tuve uno de estos sueños que me informan de que ya perdoné. Siempre sucede de la misma forma y tiene la misma energía, la misma sensación. Simplemente estoy con la persona en cuestión en el sueño y la situación entre nosotros es distendida y amigable. 
En mi sueño de anoche, además, le decía a esta persona que la quería y sentía que ella estaba algo resentida aún, pero yo estaba completamente relajada, en paz y sentía amor por ella. En otros sueños que tuve con otras personas a las que estaba trabajando para  perdonar, simplemente sentía que había una relación amigable entro nosotros y yo, siempre me encuentro tranquila y en paz. 


Cuando el perdón "se completó", lo sentimos en el cuerpo. Sabemos cuando sucedió. es muy claro en el cuerpo y en el corazón, estamos más livianos y nuestra manera de ver a esta persona es pacífica y compasiva. Los beneficios para nosotros son enormes: tenemos más energía para concentrarnos en lo que nos interesa porque ya no la usamos en el resentimiento, sentimos el corazón más liviano, somos más libres, puede que sanemos síntomas físicos y enfermedades, desarrollamos la capacidad de perdonar cada vez más...


Así que, los invito a revisar la lista de quienes necesitan perdonar y a empezar, empiecen, perdonen frente al espejo, mirándose a los ojos, diciéndole todo lo que necesitan a esta(s) persona(s) o escriban una carta expresando todo lo que necesitan sin ningún tipo de censura y después rómpanla o quémenla. O hagan ambas cosas, para que sea más efectivo y poderoso. 
Si sienten que siguen sin perdonar después de un tiempo, repitan los ejercicios, insistan. 
Realmente, vale el trabajo, todos nos merecemos liberarnos de las ataduras del resentimiento. 


Acuérdense, además, de perdonarse a ustedes mismos también, siempre y sobre todo. 


Los quiero,


Claudia




coachclaudiaa@gmail.com 
Coaching de Vida /Cursos Louise Hay/ Reiki