AHORA SUELTO LA NECESIDAD DE JUZGARME Y DE JUZGAR A LOS DEMÁS
Foto: Bitiare
Hola mis queridisimos,
anoche hubo en mi vida un antes y un después.
Se encendió la luz en un lugar de mi vida en el que abrumaba la oscuridad.
Me hicieron un regalo enorme y quiero compartir lo poco que puedo acá, con ustedes.
Tras un largo de tiempo de no comprender la actitud de una persona muy querida y cercana a mí; llegó alguien que pudo darme la respuesta a mi eterna pregunta.
Esto me inspiró para hablarles hoy del hecho de que nunca conocemos toda la historia del otro.
No sabemos todo lo que le pasa, lo que vivió ni qué dolores lleva dentro... Siempre que emitimos un juicio o condenamos, lo hacemos desde la ignorancia, porque si supiéramos todo sobre esa persona, seguramente se esfumarían las ganas de juzgarlo y seríamos un mar de compasión.
A nadie le gusta que lo juzguen, todos sabemos que tenemos buenas razones de ser como somos y de actuar como lo hacemos, y sin embargo, criticamos y juzgamos a otros por lo que ellos hacen, como si fuéramos muy distintos. Somos todos iguales: todos tenemos miedo, todos sentimos y hemos sentido dolor, todos tenemos un corazón sensible que se partió, seguramente más de una vez.
Y todos somos amor, compasión y ternura.
Cuando sintamos la tentación de juzgar a otro, recordemos que no conocemos toda la historia.
No sabemos qué hay detrás de esa persona, ni su dolor.
Dejemos de juzgarnos a nosotros mismos para empezar y dejemos de juzgar a los demás.
Los quiero,
Claudia
coachclaudiaa@gmail.com
Coaching de Vida /Cursos Louise Hay/ Reiki