Hola mis queridos,
les escribo bastante tarde hoy, quería estar bien abrigadita para estas noches de otoño y las que se vienen de invierno y me fui hasta Morón a buscar un acolchado, o un edredón como dicen en España, de plumas, bien suave y abrigado.
De camino hacia allá, me pasaron varias cosas que me inspiraron para la entrada de hoy.
En varios momentos, sentí que teníamos que tomar una salida o que estábamos yendo en la dirección equivocada con el auto. Lo que pasa es que, al haber llegado acá hace poco y al no conocer casi la zona, pensé, o más bien, asumí que mi compañero sabía hacia donde íbamos. Resulta que cada cosa que pensé acerca del camino correcto, era acertada. Total que habíamos tomado, efectivamente, la dirección contraria, como me parecía, habíamos pasado la salida, y hasta nos chocamos (muy despacito y no pasó nada, les aclaro) con el auto de adelante 30 segundos después de haber pensado que era un milagro que no se chocara más seguido el conductor al pegarse tanto.
A veces, nos olvidamos que nuestra intuición es una guía muy fiable.
Seguro que les habrá pasado de escuchar esa vocecita que les dice de doblar en una calle en vez de tomar otro camino o les avisa de no cruzar ante cierto auto o les aconseja no comprar algo o que se cuiden de tal persona...cuando nos habla nuestra intuición, (o ¿algún angelito que nos cuida?) nos conviene prestarle atención. En mi experiencia, cuando ignoro aquella voz es cuando me meto en problemas o en situaciones más complicadas. Las veces que sigo mi intuición, la vida me es más fácil y agradable.
¿Tienen algún ejemplo de esto? Me encantaría leer sus experiencias...
Hoy y todo el fin de semana, los invito a escuchar esa vocecita que nos cuida, a ver qué nos dice y a ver si aprendemos a seguirla.
¡Qué se diviertan!
Los quiero
Claudia
Afirmación:
ESCUCHO Y CONFÍO EN MI VOZ INTERIOR
FLUIR O RESISTIR
¡Hola queridos que están ahí al otro lado de la compu!
El sol asomó entre los árboles y el cielo que estaba gris hace un rato está celeste ahora. Me resulta una metáfora perfecta para lo que les quiero contar hoy.
Siempre que pasemos por una situación difícil podemos recordar que el sol siempre brilla detrás de las nubes y además, pelearnos con la situación no sirve de nada.
Tengo unos amigos que recién se mudaron a Buenos Aires, como yo.
La llegada y las cosas que "tenían" que salir, no están saliendo de la ,manera que ellos querían o esperaban.
Mi amigo pasa mucho tiempo quejándose de que las cosas no estén como él quiere o como cree que deben estar, está tenso, está nervioso, y, en definitiva, está sufriendo.
Recordemos, hoy, que pelearnos con la vida, con las situaciones o con las personas, no hace que lo que deseamos llegue más rápido. Lo único que conseguimos es pasarlo mal, comunicar ese malestar a los demás y a nuestro alrededor, aumentamos la cuota de tensión y miedo en el mundo.
Muchas veces, según la cultura en que nos criamos, nos han enseñado que hay que luchar por las cosas que uno quiere. Sin embargo, si observamos la naturaleza, veremos que esto no es así. El árbol no lucha por crecer, simplemente crece. Luchar y forzar nos vuelve vulnerables a enfermedades, a la depresión, a las peleas con la gente a nuestro alrededor, y nos llena de amargura. La vida es el viaje, no es la llegada. No vamos a ninguna parte. Dejémos de luchar y de pelear como si esto nos trayera algo. Disfrutemos de cada paso que damos o cada camino por el que nos lleva la vida.
Cuando se encuentren en una situación molesta, incómoda o difícil, recuerden que fluir, aceptar las cosas como son y trabajar para cambiarlas si se puede SIN PELEARSE les va a resolver ls situación de manera más rápida y todo el proceso será más placentero. recuerden que sólo tenemos el presente, todo llega, todo se hace, y si no disfrutamos del camino, ese tiempo precioso nuestro, habrá sido tiempo en que lo pasamos mal sin ninguna necesidad.
Además, aprendamos a disfrutar de las nubes y de la lluvia, porque también forman parte de la vida.
¡Qué disfruten del día!
Los quiero
Claudia
Afirmación
TODO ESTÁ BIEN EN MI MUNDO
NUESTRA LIBERTAD
¡Buen Día lluvioso mis Queridos!
El título de hoy es algo muy importante para mí y creo que para todos nosotros o eso deseo.
Valorar nuestra libertad y actuar desde ese lugar es fundamental.
Ayer, hablando con un amigo, surgió en la conversación la pregunta ¿hasta qué punto pueden otros quitarnos la libertad? Son conocidas historias de personas que estuvieron en campos de concentración nazis y que, sin embargo, supieron seguir sintiendo que eran libres dentro de sí mismos. ( La Vita è Bella / Dra Edith Eva Eger ) Son casos extremos, que sirven para recordarnos que hay algo en cada uno de nosotros que nadie puede robarnos.
Mandela es otro hermoso ejemplo de esta fuerza y esta voluntad de ser libre del ser humano.
Con la libertad también llega la responsabilidad, ¡y vale la pena!
A veces puede asutarnos y resulta más cómodo o más fácil, o simplemente más familiar, el culpar a otra persona y endosarle la responsabilidad de cómo nos sentimos, pero tomar responsabilidad por nuestros sentimientos y nuestras emociones, así como de nuestros pensamientos, nos hace libres. Si acepto el hecho de que siempre estoy tomando decisiones y que no estoy obligada a hacer nada que yo no quiera, entonces, aprendo a elegir de manera que contribuya a mi felicidad y al bienestar de todos.
También es así en las relaciones íntimas, y me parece que muchas veces tendemos a olvidarnos de esto en nuestras relaciones de pareja. ¿Por qué respetamos la libertad de acción de nuestras amistades y no la de nuestras parejas? ¿Por qué nos cuesta escuchar un "no" por parte de nuestra compañera o nos asusta que tenga amigos del otro sexo? ¿Por qué en muchas parejas existe una sensación de estar atados y de tener la libertad cohartada? Me sigue pareciendo tremenda la idea de la despedida de soltero, por ejemplo, que se festeja (cada vez menos creo y por suerte) como si el hombre se fuera a quedar sin su libertad al casarse y como si la mujer tuviese la idea/necesidad de atarlo.
Amarnos desde la libertad y la elección personal, en cualquier relación, ya sea de familia, amistad, pareja, amante, vecinos...nos mantiene íntegros, sinceros, honestos y respeta nuestra naturaleza, que aunque sea social, es individual también, y es, ante todo, libre.
Hoy los invito a hacerse cargo de cada sentimiento, cada pensamiento y cada emoción propia y a dejar a los demás ser libres de ser como son y de actuar como actúan.
Afirmación
TALLER "TU PODER INTERIOR"
Esta semana empezamos con el primer taller de Louise L Hay que doy en Buenos Aires:
"Tu Poder Interior"
Sábado 28 de Abril
Sábado 28 de Abril
Vamos
a hacernos cargo de nosotros mismos y de nuestra vida, identificar lo
que deseamos y lo que nos frena y poner las bases sobre las cuales crear
lo que queremos en este momento, además de sanar nuestra parte de
víctima y así vivir sabiendo que somos dueños de nuestras vidas.
Al ser el primer taller, ofrecemos un precios especial a las primeras personas que reserven
Plazas limitadas ¡Apúrense!
Llamen al 4803 1115 o escriban
NUESTRA NEGATIVIDAD
¡Hola mis queridos!
Siempre me gustó trabajar en momentos en que otros descansan y tener tiempo en el que hago lo que me da la gana cuando otros están trabajando. Ayer fue un día así: fue como un domingo, y qué lindo vivir como se vive un domingo un lunes, ¿no? Y como para mí fue como un domingo, ni prendí mi compu ni me acerqué a escribirles.
Hoy, estoy de nuevo acá, sentada frente a mi ventana, viendo la gente pasar, algo más abrigada que hace unos días atrás, las veredas tapizadas de hojas y árboles que parecen prepararse para dormir. Me encanta el otoño, me dan ganas de intimidad, de mimos, de ropa suave y abrigada, de frazadas y medias gruesas, de un buen libro y un te calentito, de un abrazo largo en el hueco del sillón...
Anoche vino un amigo a cenar a casa. Hacía varias semanas que no lo veía y para mí, compartir un rato con él era sinónimo de placer, de intercambio, de riqueza y amor para ambos. Y así fue. Simplemente no de la manera que yo pensé que sería cuando le propuse cenar en casa. El tiempo que mi amigo pasó en casa me recordó un torbellino. De repente, había una lluvia de exigencias y críticas y nada parecía fluir simplemente, sino que todo se volvió brusco y hasta sentí, por momentos, incomodidad, y me hice la pregunta varias veces: ¿Qué puedo aprender de esta situación y de esta persona? ¿Qué me está dando la vida en este momento para mi crecimiento? La vida me estaba dando a esta persona que reflejaba la parte crítica de mí, la parte exigente y la parte controladora, la que se pone a la defensiva, o sea, mi ego, que cree que sabe más que los demás, que entiende mejor, que prentede ser un maestro para los demás.
No vemos nada en los demás que no tengamos nosotros mismos en nuestro interior. Por eso, si nos encontramos frente a una persona que nos resulta incómoda o molesta, hagámonos la pregunta: ¿Qué me está mostrando esta persona de mí que no me gusta o que no quiero ver? Si vemos algo que no es parte de nosotros, no nos molesta, sino que sólo nos informa.
Hoy los invito a aprender de los demás de esta manera: fíjense si algo les molesta de otra persona, sea un familiar, un amigo o un desconocido en la calle, fijémonos y hagámonos la pregunta: ¿Qué puedo aprender hoy de esta persona? ¿Qué me gusta o no me gusta de cómo está actuando y qué parte de mí se ve reflejada?
A partir del reconocimiento de que nada me molesta del otro que no tenga yo en mí, podemos conocernos un poco más y desarrollar una mayor empatía hacia nuestra negatividad y la de los demás.
La aceptación es la clave.
Recuerden que una vez que aceptamos algo le quitamos poder y podemos cambiar.
Mi amigo seguirá siendo mi amigo, puede que no lo vea mucho si no me nutre el relacionarme con él, puede que no lo invite a cenar a mi casa porque no quiero torbellinos en mi santuario, puede que me relacione desde otro lugar, pero lo que sí pienso hacer es aprender de él y hoy le doy las gracias por ser un maestro más en mi camino.
Afirmación
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